Menos conocida que la DOP o la DOC, pero igual de notable...

¿Ha oído hablar de la IGP?

Este acrónimo oficial europeo se creó en 1992 y significa Indicación Geográfica Protegida.
Como su nombre indica, identifica un producto agrícola, en bruto o transformado, cuya calidad, reputación u otras características están vinculadas a su origen geográfico. La IGP está vinculada al saber hacer y a las tradiciones locales. Puede basarse en la reputación del producto o en su reconocimiento público.

Para obtener una IGP hay que respetar ciertas normas. Se recogen en un pliego de condiciones y están sujetas a controles.

En Francia existen 126 IGP de productos agroalimentarios. 74 para vinos y 2 para sidras.